Carta Estelar – 4 – VL0900NTC – Alice

By

Carta Estelar – Índice

4.5 – Alice

carta_estelar_miniEn la sala de comunicaciones de la Aurora, Ethan esperaba dormido en la butaca, rodeado de paneles. Sobre su regazo estaba sentada Alice, apoyando su cuerpo sobre el de él, con la cabeza descansando sobre su hombro derecho y jugueteando con su corto cabello negro. Cuando se despertase la iba a matar por haberle dejado dormirse, pero no le importaba. Llevaban así varios minutos, sin apenas moverse, en silencio. Ella, pese a estar despierta, mantenía los ojos cerrados, concentrada en escuchar su respiración. Despacio bajó su mano derecha y le desabrochó los primeros botones de la camisa. Colocó la mano sobre su pecho y se detuvo escuchando el latir de su corazón.

Durante todo el tiempo que había pasado desde la última vez que trabajaron juntos, había echado de menos eso. Durante muchos meses les habían tenido dando vueltas por el sistema, separados, siempre a cientos de miles de kilómetros de distancia. Alice adoraba su trabajo, pero en ocasiones seguía fantaseando con volver a su anterior vida, si ellos la acompañasen no dudaría un instante. Viajarían solos, libres, siempre juntos, sin volver a acatar las órdenes ni las reglas de nadie.

Abrió un momento los ojos y levantó la cabeza para besarle. Entonces se dio cuenta de que en uno de los indicadores que había tras ellos parpadeaba. Sin levantar el tono de voz ordenó a la Aurora dar paso a la comunicación a través de su terminal portátil. No quería despertarle para otra falsa alarma. Pero cuando empezó a escuchar la frecuencia de los hombres de la Compañía Jade en la bodega del Georges Philippar supo que esta vez era diferente.

De un salto se puso en pie, despertando sobresaltado a Ethan, y empezó a caminar hacia la sala de operaciones. Avanzando con rapidez a través del pasillo de la nave, verificaba los datos de la señal que había obtenido para poder dar las indicaciones con precisión en cuanto se encontrase con Maya y Walth.

¡Señores – dijo entrando triunfal en la estancia – tenemos algo! Tiroteo en las bodegas de un carguero que abandona los planetas interiores.

Ambos la miraron sorprendidos.

¿Un tiroteo? – Dijo Walth extrañado – No es su estilo…

Haciéndole un gesto, Alice le mandó callar, al tiempo que se colocaba justo detrás de Maya y la rodeaba con los brazos a la altura de los hombros.

Navin Tikva–Ceres, nueve de la mañana, de la Verbind Lumi, las coordenadas están fijadas – le susurró al oído – tengo una corazonada.

Maya detestaba que hiciese esas cosas, la ponía de los nervios y Alice lo sabía. La verdad es que casi todo en Alice la ponía nerviosa, pero en ese momento ni por un momento reparó en ello. Sin perder tiempo introdujo los datos que le había dado y casi al instante en la pantalla apareció un mensaje que rezaba Coincidencia de Señal. Todos se quedaron parados un momento mientras Ethan entraba allí aun adormilado, sin saber que estaba pasando.

Os lo dije, ¿Soy genial o no? – dijo pletórica Alice mientras le daba un fuerte beso en la mejilla a Maya.

Entonces se incorporó de nuevo y se dirigió al recién llegado.

La tenemos – dijo sonriendo mientras se le colgaba del cuello para darle un suave beso en los labios

Mientras salía de allí en dirección a la cabina, en busca de Lennox, Walther observaba el panel con preocupación.

Maya – le dijo llevándose la mano a la barbilla – conéctanos con las cámaras de seguridad del carguero, quiero ver ese tiroteo.

Con rapidez comenzó a escribir y uno tras otro empezaron a aparecer rectángulos que mostraban la imagen en calma de las entrañas del carguero.

Qué demonios… – se sorprendió Maya

Walther bajo un instante la mirada mientras se frotaba los ojos.

Han intervenido las cámaras – dijo con tranquilidad – deben estar asaltando el carguero. ¿A quién tenemos cerca?

Tenemos… – dijo Maya tras desplegar ante ella las diferentes listas de naves destinadas en esos momentos – una patrullera, la Atalanta. Podría en ese cuadrante en un par de minutos.

Mándala, pero que tengan claro que los queremos vivos – puntualizó Walth – puede que ella ahora esté en su nave.

En pocos segundos Maya había transmitido la orden a la patrullera que sin dilación fijó rumbo de intercepción sobre el carguero.

Seguir leyendo – 4 – VL0900NTC – Alan