Demos la bienvenida a TESS, el nuevo buscador de planetas de la NASA

En marzo de 2009 la NASA lanzó al espacio el observatorio espacial Kepler. La misión, destinada a la búsqueda de planetas extrasolares mediante el método de tránsitos, ha sido uno de los proyectos de exploración del universo más ambiciosos de los últimos años. La nave contaba con un telescopio de 1.4 metros de diámetro que le permitió descubrir miles de planetas, entre ellos algunos de los más pequeños conocidos. Ese mismo telescopio de 1.4 metros causó que la misión Kepler pudiese observar solo estrellas lejanas. Un telescopio tan grande recoge mucha luz, un requisito imprescindible para obtener la precisión que se buscaba. En el caso de las estrellas brillante recoge demasiada luz, llegando a saturar su cámara y haciendo que no se pueda obtener información científica. Esto llevó a una de las grandes limitaciones de la misión Kepler: La mayor parte de sus planetas descubiertos giran alrededor de estrellas muy lejanas, y débiles, lo que los hace difíciles de confirmar por otros medios o de caracterizar. TESS, lanzada ayer, viene a estudiar parte de las estrellas que Kepler no pudo.