La estrella más lejana jamás vista

Hace mucho tiempo, en un lugar muy lejano, tan lejano que resulta difícil de imaginar, existía una enorme estrella de color azul. Esta estrella, bautizada como Ícaro, era más de 100 veces mayor que nuestro sol, y brillaba con una intensidad miles de veces mayor que la del astro que gobierna el Sistema Solar. El tiempo de Ícaro se acabó hace miles de millones de años, pero su luz todavía nos llega hoy en día. Esta estrella, descubierta ahora gracias a un capricho de la naturaleza, se ha convertido en la estrella más lejana jamas observada por la humanidad. 

La visita de una estrella

Nuestro Sistema Solar se extiende hasta casi 1 año luz de distancia desde el Sol. Allí se encuentra la Nube de Oort, una región habitada por rocas heladas que marca la frontera de la influencia gravitatoria del Sol. Más allá, a algo más 4 años luz de distancia se encuentra Proxima Centauri, nuestra estrella vecina más “próxima”. Pero esta estrella no ha sido siempre la más cercana.