Un hermano mayor de Mercurio

La mayor parte de las grandes noticias en el campo de los exoplanetas suelen estar relacionadas con planetas similares a la Tierra. Planetas de tamaño y masa similares al nuestro, situados en las zona habitable de su estrella, y en ocasiones acompañados de otros, formando sistemas planetarios. Planetas para los que existe la esperanza de, algún día, estudiar si son o no capaces de albergar vida. Pero estos no siempre son los más interesantes. En ocasiones encontramos otros planetas, muy diferentes al nuestro, que ayudan a mejorar nuestro entendimiento de la formación de sistemas planetarios, y de nuestro Sistema Solar en particular. 

La visita de una estrella

Nuestro Sistema Solar se extiende hasta casi 1 año luz de distancia desde el Sol. Allí se encuentra la Nube de Oort, una región habitada por rocas heladas que marca la frontera de la influencia gravitatoria del Sol. Más allá, a algo más 4 años luz de distancia se encuentra Proxima Centauri, nuestra estrella vecina más “próxima”. Pero esta estrella no ha sido siempre la más cercana.

Hoy nos despedimos de Stephen Hawking

Hoy, en el día de Pi, el día del cumpleaños de Albert Einstein, nos ha dejado Stephen Hawking. Uno de los científicos más importantes del siglo XX. Clave, junto a Roger Penrose, en la construcción descripción de la teoría del Big Bang, tal como la entendemos hoy en día. Clave en el acercamiento de la cosmología al público general gracias a sus magníficos libros divulgativos.

La estrella que no debería existir

El halo de la galaxia es el hogar de algunas de las estrellas más antiguas que se conocen. Muchas doblan en edad al sol, algunas llegaron a aparecer apenas quinientos mil años después del Big Bang. Estas estrellas constituyen la segunda generación, nacidas a partir de los restos de las estrellas originales que poblaron el universo. Estas estrellas deberían tener ya composiciones similares a las de otras estrellas más jóvenes, como el Sol.