GJ 15 A – El sistema múltiple más cercano

Hace 3 años, un equipo de astrónomos estadounidenses, liderados por Andrew Howard, anunció el descubrimiento de un pequeño planeta en órbita a la estrella GJ 15 A. Se trataba de una supertierra, con una masa alrededor de cinco veces mayor que la Tierra, en una órbita de 11.4 días alrededor de una enana roja, de aproximadamente un tercio del tamaño del Sol. El descubrimiento se llevó a cabo usando medidas de velocidad radial de HIRES, el espectrógrafo de alta resolución del telescopio Keck, en Hawaii. Esa estrella llevaba desde 2013 en el programa de búsqueda de exoplanetas alrededor de enanas rojas en el que participo. El mismo programa que permitió los descubrimientos de dos supertierras en la estrella GJ 3998, una supertierra en el límite de la zona habitable de la estrella GJ 625 y una supertierra en órbita a la estrella GJ 3942.

Una borrasca cósmica

A 240 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de Perseo, se encuentra uno de los cuerpos más masivos del universo conocido. Se trata de una acumulación de miles de galaxias, distribuidas en una región de 2 millones de años luz de diámetro, ligadas entre ellas por la gravedad y sumergidas en una inmensa nube de gas hirviendo a millones de grados de temperatura. Este objeto se conoce como “Cúmulo de Perseo”, y allí tiene lugar uno de los más impresionantes fenómenos de meteorología cósmica conocidos. Una gigantesca ola de gas, de una extensión de dos millones de años luz y 5000 millones de años de antigüedad,  sale del cúmulo como si de una inmensa borrasca cósmica se tratase. 

La estrella más lejana jamás vista

Hace mucho tiempo, en un lugar muy lejano, tan lejano que resulta difícil de imaginar, existía una enorme estrella de color azul. Esta estrella, bautizada como Ícaro, era más de 100 veces mayor que nuestro sol, y brillaba con una intensidad miles de veces mayor que la del astro que gobierna el Sistema Solar. El tiempo de Ícaro se acabó hace miles de millones de años, pero su luz todavía nos llega hoy en día. Esta estrella, descubierta ahora gracias a un capricho de la naturaleza, se ha convertido en la estrella más lejana jamas observada por la humanidad. 

Una galaxia sin materia oscura

Cuando levantamos la vista a las estrellas, y observamos el universo, todo lo que vemos – materia y energía – supone menos del 5% del contenido en materia y energía del universo. Todas las estrellas, planetas, galaxias, gas interestelar, radiación de diferentes tipos… todo eso queda englobado dentro de esa minúscula fracción del contenido total del universo. ¿Qué pasa con el otro 95%?

Un hermano mayor de Mercurio

La mayor parte de las grandes noticias en el campo de los exoplanetas suelen estar relacionadas con planetas similares a la Tierra. Planetas de tamaño y masa similares al nuestro, situados en las zona habitable de su estrella, y en ocasiones acompañados de otros, formando sistemas planetarios. Planetas para los que existe la esperanza de, algún día, estudiar si son o no capaces de albergar vida. Pero estos no siempre son los más interesantes. En ocasiones encontramos otros planetas, muy diferentes al nuestro, que ayudan a mejorar nuestro entendimiento de la formación de sistemas planetarios, y de nuestro Sistema Solar en particular. 

La visita de una estrella

Nuestro Sistema Solar se extiende hasta casi 1 año luz de distancia desde el Sol. Allí se encuentra la Nube de Oort, una región habitada por rocas heladas que marca la frontera de la influencia gravitatoria del Sol. Más allá, a algo más 4 años luz de distancia se encuentra Proxima Centauri, nuestra estrella vecina más “próxima”. Pero esta estrella no ha sido siempre la más cercana.